Pintura al óleo

Una de las habilidades que he desarrollado a lo largo del tiempo es la pintura la óleo. Aquí te cuento todo lo que he aprendido a lo largo de los años.
Toda habilidad se domina por repetición de sus fundamentos más básicos, pero hay algunos más importantes que otros. Vamos a separarlos en dos bloques para que controlando solo los primeros se llegue rápidamente a un nivel de calidad alto.
Estos fundamentos son independientes del medio que se use para pintar.
Fundamentales principales
Fundamentales secundarios
El oleo como medio
¿Por qué óleo?
El óleo tiene la ventaja sobre otros medios en su tiempo de secado lento, lo que es especialmente bueno para empezar comparado con otros medios de secado rápido como el acrílico, ya que permite realizar los gradientes de forma sencilla y sin prisas.
Esta propiedad hace que podamos arreglar nuestra pintura si cometemos errores graves, a diferencia de la acuarela o el acrílico, podemos coger un trapo o una espátula y quitar la pintura húmeda, para empezar de cero.
Por otro lado también se diferencia de otros medios en que podemos modificar las propiedades de la pintura y trabajar en capas.
Todo esto hace que el óleo sea un medio mucho más versátil que los demás, y una vez dominado no tiene competidor posible.
¿Necesito saber dibujar para pintar a óleo?
Dibujar es una habilidad que se aplica con cualquier medio, ya sea con lápiz, con óleo o con tinta, el que sabe dibujar en uno sabe dibujar con el resto.
Cada medio tiene algunas particularidades, pero dibujar es una habilidad universal.
En el óleo construimos lo que pintamos con base en lo que dibujamos, ya que si las proporciones o la ubicación de un elemento no está bien, da igual que creemos su forma con pintura correctamente, se verá raro.
Lo más sencillo es ajustar tus pinturas al nivel de dibujo, y lo que requiere menos habilidad de dibujo son los bodegones y los paisajes, por eso son un buen punto de partida.
Por otro lado, si quieres pintar cuadros realistas o retratos la habilidad de dibujo deberá ser muy alta para obtener un buen resultado.
El nivel intermedio sería hacer cuadros que tengan un estilo de dibujo animado, como el estilo Disney o los manga.
Nuestro consejo es que aprendas a pintar ajustándote a tu nivel actual de dibujo, mientras mejoras en paralelo tu habilidad para dibujar, practicando en un sketchbook.
Cómo aprender a pintar a óleo
El dibujo
Cómo aprender a dibujar
Tengo buenas noticias para ti, todos empezamos a dibujar desde cero. Es curioso pero todos los niños dibujan igual a sus padres al lado de su casa en 2D, y es por que todos empezamos desde el mismo punto.
Aprender a dibujar es como aprender a leer o escribir, al principio es algo lento, pero a base de práctica llega a ser una habilidad automática.
Las buenas noticias no se acaban ahí, ya que puedes empezar a cualquier edad, nunca es tarde para empezar, si pones el tiempo suficiente se puede llegar a tener una habilidad de profesional en dos años.
Dibujar desde la imaginación o con referencias
La imaginación se alimenta de la memoria, pero cuando empezamos a dibujar nuestra memoria no tiene una biblioteca construida a la que recurrir para saber que forma tiene un ojo en el espacio desde cualquier ángulo.
Esta biblioteca mental la tenemos cuando ya has intentado reproducir el ojo repetidas veces en diferentes posiciones.
Construiremos nuestra biblioteca aprendiendo con referencias o pintando la realidad.
Los artistas diferencian entre ilustraciones muy acabadas con mucho nivel de detalle, y los estudios, en las que intentan pintar un objeto o animal en concreto, con el objetivo de crear la biblioteca mental.
Entrenar el ojo
El mundo es un lugar tridimensional, y nuestro objetivo es reproducirlo en un papel 2D.
Desde que vemos la referencia hasta que la plasmamos en el papel, la imagen pasa por nuestros ojos y por nuestra mente.
La mente tiene la mala costumbre de hacer una interpretación de lo que está viendo, y lo transforma la forma en una idea.
Cuando queremos dibujar algo lo primero que sale es la idea que tenemos del objeto de la referencia, por eso empezamos dibujando de niños las casas como un cuadrado.
Entrenar el ojo es ser capaz de ver el mundo que nos rodea con su volumen en 3D, en lugar de interpretaciones en 2D.
Soltar la mano
Ahora ya sabemos que queremos aumentar nuestra biblioteca mental copiando desde referencias (lo que vemos), y entrenar el ojo para pensar en volumen (la idea de lo que vemos), y nos queda el paso más importante, la ejecución para pasar al lienzo nuestra idea.
Soltar la mano es adquirir la habilidad de reproducir lo que tenemos en la mente, con los movimientos exactos de los músculos de la mano y el brazo.
Es la parte que requiere de más práctica, ya que depende de la memoria muscular, y hace que la mente sin pensarlo active los músculos precisos para hacer por ejemplo una línea horizontal.
Al final se convierte en algo que hacemos de forma inconsciente.
El arte como habilidad
Todas las habilidades se pulen de la misma forma: practicar, fallar, aprender y repetir.
Cuando hablamos de dibujo puede costar verlo, pero al compararlo con otras disciplinas como el tenis es más fácil entenderlo, así que vamos allá.
La habilidad se cultiva
En el tenis puedes ver distintos niveles de habilidad, desde aquellos que les gusta el deporte como hobbie y juegan algún que otro fin de semana, hasta los profesionales en lo alto del ranking, que dedican todos sus días a mejorar.
Esto se aplica al dibujo también, alcanzarás un nivel proporcional a cuanto practiques. La buena noticia es que puedes llegar muy lejos siendo constante a tu ritmo, irás mejorando poco a poco.
En ambos ámbitos hay que crear memoria muscular, para que tu mano se acostumbre al agarre, al peso, a la aplicación de fuerza, la coordinación ojo-mano ... y para construirla se necesita repetición y paciencia.
Práctica inteligente
Los tenistas profesionales no practican solo a base de partidos, reducen por partes todo lo que necesitan saber y los practican una a una, un día practican saque, otro revés y otro su precisión.
En el dibujo es exactamente igual, pero en arte es menos intuitivo que el deporte, y mucha gente cae en el error de practicar haciendo solo ilustraciones acabadas.
Haciendo dibujos acabados acabarás frustrado y mejorarás muy lento. Si las primeras fases del dibujo no están bien, el resto de pasos no ayudará a mejorarlo, pasando horas con ese sentimiento de "no me sale".
Seguramente te estarás preguntando ¿En qué partes se descompone una ilustración que pueda practicar? Los Fundamentales son las piezas en las que podemos dividir lo que necesitamos aprender, cuanto mejor domines cada uno de ellos, mejor será el resultado final.
Entorno de competición artística
Todas las habilidades generan a su alrededor entornos competitivos, para medir quien alcanza el mayor nivel.
Todo depende de cual sea tu objetivo, para mucha gente el tenis es una forma de ocio para pasarlo bien, para otros es un lugar donde demostrar su habilidad y competir al nivel más alto que puedan.
Rodearte de un entorno de gente que se dedican a lo mismo te incentiva a querer ser mejor, y con internet lo tenemos muy fácil.
¿Cómo podemos competir en pintura al óleo?
En el mundo del óleo hay concursos al aire libre donde competir.
En Instagram hay artistas que publican un dibujo para que todos la hagan a su estilo y lo etiqueten con el mismo hashtag.
Incluso los estudiantes de Bellas Artes se pican entre ellos día a día en clase con sus resultados.
Los japoneses tienen la sana filosofía de buscarse un rival de su entorno, con un nivel similar para incentivarse mutuamente a mejorar y mejorar el ritmo de aprendizaje.
El arte no es tan subjetivo
Corramos un tupido velo con respecto al arte abstracto, ya que no quiero hablar de expresar ideas o emociones con la pintura, sino de la habilidad al pintar.
¿Por qué se dice que el arte es subjetivo? El arte no es 100% habilidad, también entra en juego el estilo de dibujo.
Puede decirse que el arte el 80% habilidad y 20% estilo.
El estilo solo se consigue una vez dominas muy bien los Fundamentales, que es cuando empiezas a deformarlos para crear un estilo único, y ahí es donde se separan las ligas.
Hasta que no se llega al nivel de habilidad que te hace tener estilo, lo único que entra en juego para comparar obras es la habilidad. Una vez se llega, para comparar a dos grandes maestros, el estilo de cada uno hará que las valoraciones sean más subjetivas.
Es importante no confundir la falta de técnica con el estilo.
La mayoría de profesionales encontraron su estilo sin pretenderlo, estaban enfocados en mejorar, y de repente se dieron cuenta de que podían ser reconocidos sin firmar el cuadro, solo viendo el resultado.
Al principio aprendemos imitando el estilo realista, que nos va a dar una forma fácil de medir nuestra mejoría, y como de lejos estamos de poder replicarla. Por eso la habilidad tiene mayor peso que el estilo.
Los grandes maestros del pasado tomaban como referencias para entrenar la realidad, pintando en el campo o haciendo bodegones, y lo hacían por que no tenían cámara de fotos, pero el concepto es el mismo.
